Y aquí estoy yo…de nuevo escribiéndote unas líneas a ti y ni siquiera tengo idea del porque, ok quizás si lo sé, es porque te extraño (y eso que te acabo de ver) esa idea que broto de tu cabeza me parece tan absurda, y eso que solo escuche pocas partes.
Lo siento, estaba distraído con tu mirada, tu boca, tus labios. Sentí unas ganas incontrolables de besarlos. Pero ese fue el último. El último suspiro, el ultimo rose de nuestros cuerpos, fue lo último de nosotros.
Se acabo el año y con él nos acabamos nosotros también. Se acabaron esas cartas, cartas escritas con la tinta del olvido pasajero que vuelve a golpearnos con cada azote del corazón. Ya no puede más, está cansado de tantas pedradas sus latidos son cada vez más tenues, Tenues como la luz de tus ojos desapareciendo a cada paso que doy sin mirar atrás. Espere que fueras por mi, Pero parece que no funciono.
Diste media vuelta sin dudar ni un segundo. A Cada paso que das escucho el sonido de tus tacones alejándose y con cada golpe siento como si una estaca entrara profunda y directo al corazón, Clavándose cada vez más siguiendo el ritmo de tus pasos. Es una sinfonía de amor y dolor.
Y aquí estoy yo, de nuevo escribiéndote estas líneas, líneas frías y sin intención alguna, y ni siquiera tengo idea del porque .
Pero ya estuvo weys. Solo quería que leyeran que pedo con mi vida, necesitaba un desahogue y solo sé hacerlo de esta forma…prometo hacer mas frecuentemente estos textos.
Feliz año.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Estoy ebrio, no me culpes.